miércoles 25 de marzo de 2009

Cambio de planes (again)

Pues he estado a un tris de cerrar el blog, porque realmente me daba cuenta de que tenia poco que decir, y ese poco ya lo decía en Facebook.
Pero..... Oh! Resulta que a partir de ahora voy a tener mucho más tiempo libre (y por lo tanto, para pensar, y por lo tanto, para escribir) porque me han despedido.
Que están encantados conmigo, que he superado sus expectativas de trabajo, que me van a escribir mil cartas de recomendación.... pero que ya no hay dinero, la crisis es muy chunga, y ahí está la puerta, muchas gracias.
Es la primera vez en mi vida que no tengo ni idea de lo que voy a hacer. Tanto tiempo libre. Y el no saber si va a salirme algo pronto o no.... Puf.
Claro que he pasado cosas peores, a los últimos meses me remito. Pero me pregunto: realmente ¿hacía falta que me pasara JUSTO ahora? No podían los astros dejarme en paz ni que fuera un añito??? Que ni 5 meses de tranquilidad me han dejado, los cabrones.
En fin, me habra mirado algún tuerto o algo parecido.
O..... O puede que la mala racha se acabe justo ahora, porque siempre me dio mala espina el haber empezado este trabajo un martes 13.

jueves 12 de febrero de 2009

Las Maravillosas Aventuras de Aprendiendo en el Gym (I)

Bueno, aviso y anuncio que ayer he ido por primera vez al gimnasio!!
Como fui tarde, ya no me daba tiempo a hacer ninguna clase de esas donde todos saltan siguiendo una rubia con coleta y muslos de acero. Así que pensé en meterme en lo único disponible: la sala de máquinas.

Los primeros 15 minutos fueron un poco... como diría yo... incómodos: el monitor de la sala de máquinas no estaba y yo no sabía por donde empezar. Al principio quería esperarle y empecé a dar vueltas por el gimnasio (eso sí, con paso muy decidido para que pareciera que sabía perfectamente lo que hacía). Pero el tío no aparecía y, la tercera vez que pasé delante de la sala, decidí entrar.

Observé las máquinas de pesas... Seamos serios: serán buenísimas, pero parecen intrumentos de tortura! Sabéis esa máquina que la Familia Addams usaba para estirarse brazos y piernas??? Pues a mi me parecen todas así. Y el sillín, si es que lo tienen, está puesto siempre de modo que una no sabe si sentarse p'alante, p'atras, bocarriba o bocabajo. Las dejé para luego.

Luego me fijé en las aparatos electrónicos: las bicis, las cintas, el nosequé elíptico... todo me parecía bastante peligroso, y me veía a mi misma expulsada hacia el techo, o hacia el suelo, por cualquier de ellos. Lo que menos miedo daba era la cinta, así que empecé por allí. Igual que aquellos estudiantes que quieren pasar desapercibidos en clase, elegí la última fila y me subí a una, que claramente estaba parada. Delante mío, una pantalla con mil funciones. Para mi eso tenía más misterio que la Santísima Trinidad. Empecé a apretar botones y la máquina empezó a rular. Ignoro cuál fue el botón correcto. Sin embargo, qué curioso, en seguida entendí como se cambiaba el canal de la TV que estaba en la misma pantalla (sí, mi gimnasio es modernillo y tal). Y hasta di con las flechas con las que aumentar o bajar la velocidad de la cinta.

Empecé más lento, luego más rápido, luego más rápido aún... y entró el monitor en la sala. Vale, ya podía engancharle para que me ayudara. Pero... como me bajaba de allí??
Vi un botón rojo que ponía "Stop". Bien, una buena pista. Pero... y si se paraba de repente y me rompía los dientes contra la pantalla?? Le hice señas como pude al monitor de que se acercara. Creo que pensó 1) que estaba loca o 2) que era una prepotente. Pero creo que su primera impresión cambió cuando le pedí con cara suplicante que cómo se paraba eso. Me contestó: Depende. ¿Cómo que depende? ¿¿De qué puede depender algo así?? De si lo he hecho bien o mal? Del humor de la máquina? De mi carta astral??
En fin, supongo que profesionales como él ya deben estar acostumbrados a catetos como yo. Pero las chicas que estaban corriendo a mi lado seguro que aún se están descojonando.

Cuando me bajé, el chico empezó a explicarme como funcionaban todas las máquinas. Tenía razón yo: REALMENTE son máquinas de tortura.

Me dio una especie de pauta básica para empezar, y me dejó sóla. Horror. No encontraba ni una de las máquinas que me acababa de enseñar. Si eran todas iguales!! Pero de alguna forma conseguí acabar casi toda la pauta (menos algo llamado deltoides... para qué quiere una desarrollar un músculo que ni sabes donde está?). Y hasta me atreví con el nosequé elíptico, que es algo tan raro que no sé ni como explicarlo, así que voy a poner una foto para que veais lo que es:

Esta, claramente, no soy yo.


Y esto es todo por ahora. Próximamente, más capítulos de las Maravillosas Aventuras de Aprendiendo en el Gym!

martes 10 de febrero de 2009

Ir al gimnasio y esas cosas...

Lo nunca visto. Jamás pensé que volvería a intentarlo... y es que... me acabo de apuntar al gimnasio! Parece que muchas bloggeras están sintiendo ya la brisa del verano y se han puesto manos a la obra con la Operación Bikini, y yo no soy para menos (borrega que es una...). En mi caso, sin embargo, no quiero adelgazar, sino que quiero tonificar, hacer músculo, que estoy muy "blanda" (la edad no perdona... he dicho ya que este año cumplo 30?), y ... aix (suspiro)... quiero quitarme la celulitis!
Es mi fiel compañera desde los 14 años, si no antes, así que sospecho fuertemente que no es mi culpa y que la llevo en los genes. Pero ahora está empezando a "extenderse" demasiado y si sigue así no podré ponerme ni una triste falda...
Además, hacer ejercicio es muy sano física y psicológicamente, te ayuda a relajarte y a desconectar...
Lo malo es que mi experiencia previa con los gimnasion es muy nefasta. Una vez hasta pagué por adelantado 6 MESES! para obligarme a ir. Y no es que fui poco... es que no fui NI UNA VEZ EN 6 MESES!. Muy triste...
Lo de la danza es distinto. Como dice mi madre: la danza no es un deporte, es un ARTE.

En fin, creo que esta vez va a ser la buena. Claro que el haberme apuntado hace casi una semana y no haber ido aún no es buena señal... pero es que he estado taaaan ocupada...

lunes 9 de febrero de 2009

Mal, mal, mal...

Hoy me levanté de buen humor, pero el día se ha ido torciendo progresivamente, y ahora estoy de un humor de perros... Sobre todo conmigo misma, que es lo malo.
A veces tengo la sensación de no doy pie con bola, todo lo hago mal y tarde, sobre todo en el trabajo, y hoy es una de esas veces.
De verdad que intento concentrarme... pero nada, siempre se me olvida algo, pequeño o gordo que sea. Me da tanta rabia... Es como cuando intentas mantener la arena en un puño, no hay forma, siempre se va escapando un poco. Pues así me siento ahora mismo con el trabajo. Que no consigo abarcar todo, y ya no sé si es que tengo demasiadas cosas o si soy yo que, evidentemente, no doy la talla.
Me jode, porque siempre he pensado que era buena en mi trabajo.
A eso se suma que me han encargado un artículo de una revista, por libre, como colaboradora. Que al principio me hacía mucha ilusión, pero ahora voy muy agobiada... porque no he podido ponerme hasta ayer, porque veo que no llego, porque porque porque...
En fin, no sé qué me pasa, hoy lo veo todo negro profesionalmente hablando. A ver si me distraigo con CSI o leyendo alguna chorrada...

viernes 6 de febrero de 2009

Sabiduría popular...

Con el permiso de Elena, quiero tomar prestada una frase que me dijo era de su padre, que me parece brutal:
"Si me dices que tienes un amigo, te diré que tienes suerte; si me dices que tienes dos amigos, te diré que tienes mucha suerte; si me dices que tienes tres amigos, te diré que no te creo".
Cuánta sabiduría...

sábado 24 de enero de 2009

Regalo de cumpleaños

Creo que ésta vez he dado con el mejor regalo de cumpleaños que podía haberle hecho: no estoy embarazada.
Y el Buzz, claro.

jueves 22 de enero de 2009

La cuesta

22 de enero. 35 euros en mi monedero y 25 en mi cuenta corriente. La semana que viene tengo un viaje, y no cobro hasta el 30.
¿Llegaré a final de mes? Se admiten apuestas.

martes 20 de enero de 2009

Qué cosas...

Ayer me pegué un atracón de chocolate negro combinado con avellanas tostadas porque, como ya sabéis, quiero engordar un poco y además porque me apetecía. Hacía muchíiiisimo tiempo que no comía chocolate en tableta.
Luego la pizza barbacoa me sentó mal. Náuseas. Por el chocolate, seguramente...
Y esta mañana me he despertado con un grano y una calentura enorme. Por el chocolate, seguramente...
Y llevo todo el mes con los pechos que me duelen. Eso ya no es por el chocolate. Pensaba que era por un sujetador nuevo que me compré, pero....

Comienzo a sospechar que podría estar embarazada de verdad. Es altamente improbable, pero es posible.

Y hasta que no lo sepa no puedo ponerme las cremitas de rigor que alivian las calenturas.

Y también me acabo de acordar que he comido carne cruda varias veces este mes (me chifla) y que podría haber contraído toxoplasmosis.

Y sí, él tiene mucha razón cuando dice que el día que me quede realmente embarazada voy a dar mucho por saco...

P.D. Seguramente me he colado y no lo estoy, pero lo comprobaré porsiaca...

jueves 8 de enero de 2009

Buenos propósitos de 2009

He estado pensando en hacer una lista de buenos propósitos de año nuevo. De hecho tenía ya unos cuantos en mente y he estado a punto de ponerlos sobre papel, que para mi es casi como hacer un contrato conmigo misma.
Me gusta hace listas, soy como el protagonista de Alta Fidelidad. Las de buenos propósitos para mi no son tanto cosas que me cueste llevar a cabo, como cosas que me harían ilusión. Pequeñas metas que ayudan a tirar adelante, levantarse por las mañanas, etc etc.

Pero luego me he dado cuenta de que algunas de las que tenía pensadas, quizás las más importantes, no las cumpliré este año, seguramente.
Este año será un año de impasse, en el mejor de los casos; un año de transición hacia otra vida muy distinta a la que conocía hasta ahora. No sé exactamente como será, pero sin duda será diferente. Menos segura y tranquila, sin duda. Y como yo soy una persona muy prudente por naturaleza, prefiero no emprender grandes proyectos hasta ver qué me depara al menos el futuro más próximo.
Mi padre ya no está, y esto lo cambia todo.


He tenido varias semanas para reflexionarlo, y creo que ahora mismo es mejor no asumir más responsabilidades de las que me han caído encima sin buscarlas. Bastantes son.
Íbamos a comprarnos un piso, e íbamos a casarnos en verano.
He estado a punto de seguir adelante a pesar de todo. Pero el nuevo año, con su largos y desconocidos doce meses por delante, me da un poco de miedo, así que reculo en mi prudencia.
Además, por mucha ilusión que me hacía al principio, ahora mismo no me veo probándome vestidos de novia, la verdad. Es algo que tiene que ver con el estómago.
A veces tienes algo muy metido en la cabeza, y sabes que es algo que quieres de verdad. Pero he aprendido que cuando piensas en ello y la boca del estómago te dice que no, es que no.

Sí me veo comprándome un piso, pero no es el momento de meternos en un gasto tan importante hasta que se asienten ciertos temas, que llevaran su tiempo largo. Quizás a final de año, pero mejor no me lo propongo, de entrada.

Ni siquiera creo que sea buena idea coger otro gato, de momento. Vamos a quedarnos así, todos quietecitos, no vaya a ser que nos caiga encima otra bomba (que últimamente está de moda, además). Que pase el tiempo, tomemos fuerza y ya veremos hacia donde seguir.

En definitiva. Como sigo siendo persona de metas, voy a hacer igualmente la dichosa lista, pero así, como de andar por casa:

1. Volver a las clases de baile (¿Lo veis muy frívolo? Me da igual. Quiero hacerlo)
2. Ahorrar mucho.
3. Acabar nuestro viaje a Escocia y ampliarlo a Yorkshire.
4. Llevar a mi madre de viaje a algún sitio bonito.
5. Cuidarme más, volver a engordar un poco y ponerme estupenda.

Creo que es más que suficiente para este 2009. Lo de la salud y la suerte ya es algo que no depende mucho de mi, pero espero de verdad tenerlas, y también que os abunden a todos vosotros.

P.D. Vale, también me propondré hacer un tiramisú a todo el que me lo pida, y se lo merezca! Ea.

jueves 13 de noviembre de 2008

Tengo el gran defecto de ser a veces un poco ombliguista. Es de fábrica, de verdad, no lo hago con mala intención… Pero al menos soy conciente de ello… Así que me fustigo públicamente por haber metido la pata hace poco con una buena amiga mía. Le he prometido que le haré un tiramisú enterito para ella para disculparme. Espero que me perdone...